jueves, 21 de marzo de 2013

Caí, caí muy abajo, en un pozo que se volvió oscuro por segundos, y en un instante ya estaba afuera, me arrepentí. Reaccioné de la misma manera en que tengo miedo de que reaccionen conmigo, me traicioné a mi misma, me decepcioné de mi ser. Tengo derecho ahora a pedir algo que no se ni yo que voy a poder cumplir? Atenté contra el, por tocar un tema que me persigue como una sombra desde que tengo memoria literalmente, desde que siento lo que es el dolor.  El que se rían en mi cada, el que esté hablando y nadie me quiera escuchar, porque en realidad saben que estoy hablando, pero no les interesa; el que seas invisible para todos y con llamar un poco la atención con permitir que se note la tristeza en tu rostro, todos te miren raro, juzgándote y de un momento a otro, ser visible.
Lo odio, lo detesto, el sentimiento me duele, ya estoy bastante acostumbrada con personas de las cuales no puedo esperar nada, pero...no lo soporto de aquellos por los cuales daría la vida y más.
Me siento lejana y agena a todo, por el simple motivo de que no termino de encajar en ningún lado, debido a que mantengo la postura de ser yo misma.
Lloré, y si que lo hice, por muchos años lo sufrí... lo sufro día a día, pero hoy...hoy me quebré, hoy fue desgarrador como mis ojos se presionaban fuertemente para que no corriera ni una lágrimas más. Hoy, actué mejor que nunca para que mi familia no notara mis ojos rojísimos.
No puedo hablar, me costó mirarlo a los ojos, por un momento quise hacerme cenizas, ficticiamente de la nada. Me detesto un poco más que días anteriores y supongo que menos que los que están por venir. Culpa y responsabilidad. Asumo todo...pero soporto poco.

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